lunes, 27 de enero de 2014

dos poemas: Marco Fonz







TIEMPO DE BORRACHOS

La palabra viaja más rápido que su significado
mi paso es vacilante y ya estoy en la esquina
la luz es lenta con su procesión de imágenes
nada me susurra al oído un pastor de sonidos
y de repente la mar de ruidos me lanza sus olas
y mi sonrisa idiota es sabia porque nace virgen
siento un beso arrancándome los labios
y la botella es la respuesta semiótica
a lo desarrapado de la lengua.
Pasa mi calle en sentido inverso
y lo real es un aforismo
y un aforismo es hormiga en el cosmos.




ENTRE LOS BRAZOS DE UN CANARIO

Cae sobre la espalda de los hombres
que forman la infinita malla del castigo
rubio látigo de fuego. 

Muerta luz en la pared del olvido.
Caen sobre la raza última en la historia
simiente grave de lo vivo
murmullo como el musgo de las horas
sueños como lágrimas del odio.
Cae un orgullo en forma de hombre
una cabeza detrás de otra
condenados a no se y estar vacías,
condenadas al error de los caminos.
Caen y sólo llevan la idea
prometeico sudor de la frente
los ojos abiertos, los mundos,
y el corazón es un canario entre los brazos.




El pasado 22 de enero el poeta mexicano Marco Fonz se despidió de este mundo en la soledad de un departamento en Viña del Mar, Chile. Una frase y dos canciones fueron las últimas publicaciones en su perfil personal de Facebook: «Que al final estoy tan solo como un verso», publicó junto con las canciones Borrachita de Tequila de Lucha Reyes y Yo ya me voy a morir a los desiertos, una canción tradicional de la Comarca Lagunera, en México. El poeta participaba en la Feria Internacional del Libro en Chile.

Marco Fonz de Tanya nació en la Ciudad de México en 1965. Es egresado de la UNAM. En 1994 obtuvo la beca del Centro Chiapaneco de Escritores. Sus poemas han sido publicados en México, Perú, Estados Unidos y España y traducidos al italiano y al tzotzil. 


martes, 21 de enero de 2014

dos poemas: Alberto Guillén




OFRENDA

Ven 
aquí caminante,
—amigo o enemigo— ten
estas canciones que el Instante

dejó en
su vuelo en mi jardín.
Verás: la viña de mi sien
maduró su racimo sin

esperar
tu gratitud, y has de encontrar
entre el rumor de mis versos

huellas de tu dolor,
por que yo llevo en mí los universos
que murieron sin flor.



ANACREONTICA

Ríe al dolor, hermano,
y apura tu licor,
en este mundo vano
no hay minuto sin flor;

exprime con tu mano
las ubres del amor:
ya te espera el gusano,
el único señor;

acorta tu camino
con la embriaguez del vino
del placer y después

ve tranquilo a la puerta
de la mansión desierta
de lo que ya no es...



Poemas pertenecientes a «Deucalión» 1920


Alberto Guillén Paredes (n. Arequipa, 20 de enero de 1897 - m. Mollendo, 20 de octubre de 1935) fue un poeta peruano. Junto con Alberto Hidalgo, fue el más representativo poeta arequipeño de inicios del siglo XX. En palabras de José Carlos Mariategui: «Alberto Guillén heredó de la generación "Colónida" el espíritu iconoclasta y ególatra. Extremó en su poesía la exaltación paranoica del yo. Pero, a tono con el nuevo estado de ánimo que maduraba ya, tuvo su poesía un acento viril. Extraño a los venenos de la urbe, Guillén discurrió, con rústico y pánico sentimiento, por los caminos del agro y la égloga. Enfermo de individualismo y nietzscheanismo, se sintió un superhombre. En Guillén la poesía peruana renegaba, un poco desgarbada pero oportuna y definitivamente, sus surtidores y sus fontanas».

jueves, 16 de enero de 2014

dos poemas: Juan Gelman





VERDAD ES
Cada día
me acerco más a mi esqueleto.

Se está asomando con razón.

Lo metí en buenas y en feas sin preguntarle nada,
él siempre preguntándome, sin ver
cómo era la dicha o la desdicha,
sin quejarse, sin
distancias efímeras de mí.
Ahora que otea casi
el aire alrededor,
qué pensará la clavícula rota,
joya espléndida, rodillas
que arrastré sobre piedras
entre perdones falsos, etcétera.

Esqueleto saqueado, pronto
no estorbará tu vista ninguna veleidad.
Aguantarás el universo desnudo.

La Condesa DF, 28 de octubre de 2013



Juan Gelman le entregó en México a Joaquín Sabina en secreto, como dice el cantante y poeta, este poema último sobre los últimos tiempos de su vida, sobre la que se avecinaba. Es un inédito testamento conmovedor en el que no falta el hondo humor, cabal, del poeta que acaba de morir. Se lo dedicó a Sabina, escrito a mano.


EL JUEGO EN QUE ANDAMOS

Si me dieran a elegir, yo elegiría
esta salud de saber que estamos muy enfermos,
esta dicha de andar tan infelices.

Si me dieran a elegir, yo elegiría
esta inocencia de no ser un inocente,
esta pureza en que ando por impuro.

Si me dieran a elegir, yo elegiría
este amor con que odio,
esta esperanza que come panes desesperados.

Aquí pasa, señores,
que me juego la muerte.


viernes, 10 de enero de 2014

dos poemas: María del Pilar Carreño


«A woman playing a cithara» / Edward Burne-Jones


PASEO I

Delíneo por antojo la ruta del pensamiento
y este se cruza inevitablemente con el desahogo

... todo intacto

la remembranza me saluda en pacto de sombras
y tú estás conjugando palabras finales que yo quisiera eliminar

... todo intacto

hasta la sonrisa que advierto reflejada en la ausencia 
hasta las palabras que urgen por viajar y no tienen asidero

... todo intacto

escribo porque es mi lenguaje subyacente a la sonoridad
y al parecer eres pensamiento, remembranza y sonrisa.


PASEO II

En un devaste de contemporáneos afectos
la mía forma de pensarte me toma presa

No por el alto de las convenciones y anticipos
más por la contenida llama de miradas plenas.

todo me place… todo me lacera

En un devaste de contemporáneos silencios
no soy más la gota que derrama el vaso

soy la lágrima cuajada en espera de relojes imaginarios
la pretendida extrañeza a tus pasos resueltos


la calma extraña y hecha jirones en tus ojos


María del Pilar Carreño