viernes, 21 de julio de 2017

EDGAR PACOMPIA: 5 poemas de "La Estación de las Moscas"






I. PRELUDIO


una fiesta tiene de todo

                                   POR EJEMPLO

MANZANAS pobladas y algo de VERDURAS al norte
AVES ultimadas por el silencio
CUERPOS al costado del viento
MEMORIAS descalzas
MANOS que desvisten el cielo
                                                                  niños   
                                                                      y
                                                     TORRES de niños

                                                              aterrados
                                                  por el PRÓXIMO VIAJE





V. AVENIDAS


por las MAÑANAS
después de compartir
los insectos       el alcohol     y las carnes
me marcho PRESUROSA al lugar
donde habita mi pequeño
(Equipaje de rápidos viajes)
que a raíz de su LOCURA
luce hoy una espalda REDONDA Y VIDRIOSA

EL PRIMOGÉNITO de la moscarda
tiene de COMETA una libélula celeste
atada al extremo de su ESTERNÓN

SOY una mujer lasciva de sueños tiznados de silencio

algunas piedras errantes abren mis RECUERDOS
algunas aves SURCAN perturbadas cosechas
algunas viejas TAREAS / algunas calaveras rotas o añejas
algunas lluvias nómadas o CURTIDAS
y algunos trozos de carne
CRUDOS    ACECINADOS    ENVEJECIDOS
diluyen la embriaguez de mis pájaros

y todas las mañanas relumbra
LA SEÑORA DE LAS MOSCAS




X. SILENCIOS


mi ciudad
es una plaza en medio de un charco inmaduro
media BALADA MACERADA
que trota por las calles
como una cascada de hedor y melancolía

tiene de todo
                        por ejemplo
                                               UN DÍA MEDIO ABIERTO
                                    CON TAN SOLO 1/8 DE EXISTENCIA
                                                   (Vendaval de sueños)

entre tanto
ALGUIEN llora cerca del parque
ACUSA a todos
                            solamente midieron su VISTA
                                      y su largo cuerpo

se olvidaron 
                       medir
                                   lo ancho
                                                   que puede ser su GENTIL y ardoroso ÚTERO




SÉPTIMO Y ÚLTIMO PARTO (Ocho)


A Valentina Olaguivel


EN MEDIO DE TODAS esta carnes
INICIO a desollar mi cuerpo
a ENROSTRAR MIS CERÚMENES al tiempo

solo me queda
la OBTUSA SONRISA de Mamá Sara
y un pensativo y triste juguete para variar

desde hoy
tu falda SATURADA DE JILGUEROS
serán el sostén de las alegrías

me llevo puesto tus gemidos
Y ME PRENDO DE LA YERBA DE TU ALIENTO

jamás sabré desistir
aunque la sombra de las aves
desordenen mis sueños

AUNQUE TÚ TE HAYAS IDO 
AUNQUE       TÚ       TE      HAYAS       IDO
aunque            tú         te        hayas          ido




XXXII. MAMÁ SARA  


MAMÁ SARA tiene la DISTANCIA  de una sonrisa extensa
en ella habitan todas las ESTACIONES
las que hablan de AMORES
las que narran historias al BORDE

temporales que tienen el privilegio de ATADURAS y verdades
todas ellas sobre y bajo el denso dosel de MIGRAÑAS y olvidos

MAMÁ SARA sabe bien que detrás de sus OJOS
se eriza un POEMA
que regresa RAUDO del olvido
con letra y nombre de HERIDA

aún cuerda
remembra donde habitan los escualos
(Seres mercaderes de la LLUVIA)
los que tienen latitudes exactas / los malsanos

cierta noche MAMÁ SARA tuvo el valor de extirparse el ÚTERO

ella dijo que algunos edificios se iban a caer en su presencia
                             CLARO está
siempre con la SANGRE de algún animal
que se deja morir y dormir al lado de la TIERRA

nadie sabe el lugar exacto donde PERNOCTA la tierra
solamente ELLA

una mañana se dio cuenta de que existen MUCHOS DIOSES
pero ELLA solo le da tiempo a su TIERRA

simplemente le interesa más sentarse en un poyo y disfrutar
de la QUIETUD de las piedras
e incluso hojea la seca pradera
la que guarda OCASOS Y AURORAS

MAMÁ SARA
                            perpetuamente como una retama de lago amarillo
                                                  
                                                   MAMÁ SARA






La estación de las moscas es el primer poemario de Edgar Pacompia (Puno, 1977) y fue publicado por la editorial Rupestre en el año 2015 con gran éxito de ventas. Inaugura una nueva etapa en las letras puneñas ya que se su poética se desprende del legado indigenista y vanguardista muy propio de estas tierras. José Luis Ramos Salinas, docente de la UNSA y crítico literario, comentó que en el libro construye y a la vez se derruye una ciudad perdida; el escenario de los poemas podría ser cualquier ciudad perdida de este gran mundo en decadencia.

martes, 11 de julio de 2017

FILONILO CATALINA: 4 poemas



VI

Mi padre no fue pescador
(eso / también a mí me lo reprocharán)
Y no me hice a la mar
Pero soy azul turquesa
Me puse en el vientre de mi madre
Y esperé nueve meses para olvidarte
En el rio del olvido me bañé dos veces y
Eso no fue previsto por el viejo Heráclito de Efeso
Cuando nací
Mi grito (más que llanto)
Anunció la tercera estación de mi madre
Mi vocación de equilibrista lo aprendí
A punta de decirle adiós a mi padre
Que a pesar de no ser marinero
Siempre se estaba yendo
El oficio de ilusionista
(que ejerzo ahora con maestría y esmero)
Fue vital mientras crecía
y el primer y único público que tuve
fue mi propio corazón
ahora he aprendido a decir fuego
sin quemarme la boca
mi padre no fue pescador
no me hice a la mar
pero soy azul turquesa.


VI

Antes tenía una cabaña y un perro
luego tuve un cerro
ahora tengo un río
un río que canta mientras duermo
y una mujer
(Su cuerpo combina con el mío
como sus largas piernas con el río)
Al fin / tengo manos / de eso si estoy seguro
y no por que estén pegados a mis brazos
digo que tengo manos porque escribo
Estoy convencido
Que lo único que podré ahorrar es el calor y el cariño
Y me alegro por no tener que matar a nadie
Por no ganarme el pan con la pena ni el hambre
Pienso en lo que hay tras una ventana
en lo que esconde un suspiro y
la alegría del agua, el agua
en ese su modo de andar que tiene sin mirar atrás
Es una locura la seriedad
cuando tu sonrisa crea
el más grande parque de diversiones en la ciudad
En todo final está el secreto del principio.
Soy
Ese animal disecado
Que no sabe que murió hace  tiempo

Mi país mide lo que miden mis zapatos

Todo árbol tiene
Un pájaro aprisionado en su pecho
Y
Si no cito un ave en éste poema
Es / porque
No quiero que esta hoja se vaya volando.


XV

Escribo con el resto de mi cuerpo
Menos con mis manos
Con mi frente y con mis pies mi camino y mi destino
El paisaje con mis ojos bien abiertos
Con mi corazón mis sueños y tu recuerdo
Escribo con todo mi cuerpo
Pero no con mis manos
Porque mis manos son
Para abrasar tu cuerpo
Y agarrarte fuerte de las manos
Escribo con todo menos con mis manos
Con mi nariz el aire que respiro
Con mi boca los sabores de los besos y los vinos
Escribo con todo mi cuerpo
Pero no con mis manos
Porque mis manos son
Para arar la tierra
Y acariciar cada surco de tu cuerpo.


 MALÚ

Decir Malú es la forma correcta de cazar el primer
   pájaro que anida la primavera
Y las mañanas
son un pretexto que ha inventado el sol para
     asomarse a los ojos de Malú

Sólo para que se den un idea les diré:
Que Malú es la imagen de una flor empuñando
    otra flor (O sea una flor al cuadrado)
Que Malú es una selva endulzando esta amarga
    ciudad con sus repentinas aves
Que Malú tiene la distancia de todas las aves y
que todas las aves se apellidan Malú

Que Malú es el final de los ríos
Que Malú es la consecuencia de las lluvias
Que si Malú cierra los ojos se me apaga el mundo

Malú:
Para explicar la estación que provocas en mi cuerpo
   diría
que tienes la belleza de una escalera en un planeta lejano
O
simplemente desataría mi corazón en plena calle
Malú:
Para invitarte a salir
tendría que romper mi alcancía de flores

Malú, malú
Malu malú

Malú:

Si estuvieras esta tarde conmigo te diría
Flaca, este mundo que no alcanza
Lo podemos estirar en un cama
Y tú
Me mirarías plantada en este mundo como un árbol
Extraño Y tibio

Malú:

Si estuvieras esta tarde conmigo
No tendrías más remedio que abrazarme
Abrazarme hasta encontrarte.


Nota: Muy pronto, la editorial puneña "Rupestre" publicará una antología de la poesía amatoria de Filonilo Catalina, su aparición está programada para la segunda mitad del mes de julio de este año. He aquí la portada: