El niño que fui
A Marie Claire Court
Amémonos a cámara ultralenta
Como se abren las flores a la luz y al aireAcariciando el universo
Mujer
Dulce
Mujer
Amémonos profundamente
Como los océanos abrazan el planeta
Como la luciérnaga que es su propia lámpara
Lluvia del alma
Sábana con la que descanso
Amémonos intensamente
Bibliotecaria de mi espíritu
Adagio donde vibra la vida
Sencilla como el hidrógeno
Compleja como el cerebro
Amémonos de facto
Como se abren las flores a la luz del aire
Mujer
Entrañable
Sentir el corazón
Sentir el pensamiento
Pensar con la razón
amar con sentimiento
Amo el centro de esta noche
Que nos tenemos
Y nos bebemos
La luz de lluvia
(Y sé que hoy está lloviendo en Puno
Garúa en el bosque de Paxa)
Soyme centro de esta tu nube
Me alojo en tus ojos
Y me pongo circulatorio
Pleno
Acerado
Cósmico
Gentil
Como entorno
Fabulante que nos tiene
Que te pone dulce
En el íntimo aparato de tus labios
En la temperatura
De tu llamarada blanca
Sentir el corazón
Sentir el pensamiento
Pensar con la razón
amar con sentimiento
Cuando pienso en ti
Salen ideas de la tierra
Y ascienden hasta las redes
De mis redes
Traviesas
Que invaden el infinito
LOS INCONTROLABLES REGUEROS DE LUZ
Son el propio universo
Lácteo
Vasto
Como látigo espiral
Precioso y raro
Maravillosamente fractal
En mis sueños europeos
Veía llegar ante mis ojos
Como marcha indescifrable
El camino lleno de nieve
El cielo en el camino
La nieve fundida
Tiempo QUIETITO
Blanco blanco todo blanco
Y tú Pacha
Tú, Pacha Willka
Sentado en lo blanco
En un vehículo inexistente
De ruedas blancas
De timón blanco
Caballo blanco
Suspendido en el espacio
Describiendo un movimiento rotatorio
Mi camisa blanca
Alargada al horizonte
Entre las patas blancas del caballo real
Y el despertar
Y la nieve
Y la hora blanca
Y
Yo en blanco
Fallecido
Sentir el corazón
Sentir el pensamiento
Pensar con la razón
amar con sentimiento
Mis nervios ópticos
Después de atravesar los precipicios
Del tiempo y de
La muerte
Te presintieron
Nos presintieron:
¿Cuál es el lecho?
Cuál la casa
Cuál el dormitorio
Cuál su rostro de algas purificadas
Cuál el dulce orificio de sus venas
Cuál su voz
Cuál su voz
Cuál
Yo me pregunto cuál eres
Por qué estás en mis neuronas
No eres sino la misma
La compañera que hace los días
La que deshace las noches
La que termina por convertirme
En un mamífero hambriento
soñador
creador
y
envanecido.











