lunes, 25 de febrero de 2013

LYN







Si el cincel golpea con rabia

El suave y relajado relampagueo de tus delirios

Sin la más mínima prueba

De que mi verdad sea incólume,

Es que mi sinrazón preside este juego,

Es que mis ansias destiñen la presencia de una flor,

De un jardín antagónico al movimiento del día.

La desolación tantas veces ha fogueado mis alientos

Y hoy mi casa no es más que piedra

Y de piedra esta hecha la bruma que avanza

Hacia el palpitar inútil del ser.



Rechazar el minimalismo de un corazón.

Rechazar el arpegio doliente entrecruzado, tu gesto.

Nuestras pieles son lóbregas y sin tino

A la luz de una vela doblemente consumida.

Lejanía, fuego abierto, sonrisas húmedas,

Estruendos de una fiesta vespertina. 



Ya las noches no capean tus embarcaciones

El sol ya no hace piruetas en los trapecios de tus ojos



¡Parte pues hacia tus tierras germinales!

¡Puebla esa solitaria evocación!

¡Marcha pues hacia tu gobierno de sangre y rosas!

¡Paséate por los ámbitos tranquilos de la muerte!



Leo Cáceres

No hay comentarios:

Publicar un comentario