jueves, 7 de mayo de 2020

ITALO PASSANO: «DESOVACIONES»





IV

Me ha parecido
que el error duerme en ti.
Claro de luna atravies
tus últimos rebrotes
desdoblándote para viajar
  por mangueras de carne.

Estás tan quieta,
tan pacífica ahora.
Sorprendido me quejo
de los verbos que no dices.
Respirar de tu aroma se ha vuelto
un sueño humectado
por lacerantes azotes del tráfico,
en ciudades agonizante
que he olvidado por completo.

Son tus venas las que van 
enfermando.
Al callarte,
dejas tanto frío entre mis manos.

Lima,
puta hermosa 
que calmas mis males
ensordecida por las habladurías
en avenidas sin nombre
donde ya nada digo,
y muero como quien padece
           de la ignorancia más antigua,
           de la pasión más exquisita
casi diáfana,
entre terribles diarreas espirituales.

Te vas volviendo ocaso,
putita hermosa,
me has salvado de regresar
en ese maldito tren.

Y no voy a maldecirte,
soy un perro educado,
solo dime,
reina,
donde debo lamer.


 VI

Lima
tu cuerpo es mi cuerpo
moviéndose inteligentemente
 me vuelvo una honorable hormiga
penetrando
las palmas de tu dios
 ferrocarriles cansados
que resbalan
gracias al liquido de tu sexo
pintando caminos sagrados
en el inicio de los amaneceres


Si mirar el cielo nutre las pupilas,
me puedo limpiar con sexo,
enviando un ángel desnudo a mi jardín.

Si intento arañar el fuego,
es porque un fósforo llega con la primavera,
y arrancar una flor de noche,
es superar en número a tu imaginación.

Ven y bebe el ruido de los huracanes.
Ven y disfruta de las madrugadas en las puertas.
¿Dónde están los ladridos del corazón?
No lo sé, pero estoy contento de haber nacido
en la similitud del azul que los afligidos derraman.

  
VIII


Ya llegué,
     mi vida,
         a esta casa
             de monos drogados.
                  Me preguntas: ¿Cómo estás?
                       pero mi cuerpo se va quemando
                            para continuar con tu desvelo.

Sigo esperando
    que los árboles       
        crezcan en mi rostro
             y seas tu quien enloquezca,
                   que no uses palabras difíciles
                         al reír conmigo,
                            que dejes el sudor de tus dedos
                                marcados en mi pantalón.

Te enguajas el cuerpo
     con agua de manguera
          y tus zapatos son lo único
               que queda de tu espíritu desnudo.

Te vas volviendo ocaso,
     putita hermosa,
          me has salvado de regresar
                 en ese maldito tren.



PÁJARO DE NIEBLA

I

Sueltas palabras en bocas de serpientes.
Las alimentas dándoles coordenadas rescatadas en el horizonte.
Flotas y haces el amor entre montañas
que convierten tus gritos en fucsias desolaciones.
Tus sonrisas son estampidas de pájaros color niebla.

II

Amaneces derretido, el sol no te calienta.
Tu piel se ha convertido en un animal asceta
al que encuentras dormido
entre una multitud de pájaros,
también color niebla.

III

¿Dónde combinan cráneos, aves,
ojheras celestes y esa niebla?
Desapareces calmando la quietud.
Tus manos están enteras
¿Para qué vas aprender quechua?
¿Volverás andinas a las cebras?
¿Acaso todo lo que vuela será solo niebla?
¿Un maldito anagrama, el eslabón perdido de la invisibilidad?
Todo en este planeta cae picoteado por esos pájaros de tierra,
al entrar perdidos y moribundos en los espíritus de la humanidad.
Poderosa sangre de ensueño, oculta en la niebla.
Pájaro que caes al abismo,
visitas a malos poetas y le regalas fuego de auto contemplación.
¿Tomar lonche de hongos un sábado
y creer hacer música de noche,
no es sino visitar los malodores rumanos
o lamer Machupicchu con hipocresía?
¿Buscas llaves de baúles enterrados
o pájaros de niebla encendida?
Pregúntatelo a ti mismo,
pájaro sucio y desmembrado,
que ya no vuela por estar acostumbrado
a que lo confundan con un colibrí,
amaestrado y embarrado de podrida remembranza azul
y bajas pasiones que aún implora sufrir.

IV

Libertad,
el alma sueña con renacer
en bosques de inconforme naturaleza.
Los versos se desprenden cuando el viento sopla.
El pájaro inmóvil en la niebla,
¿cuántas caricias desperdicia por estar tan quieto?

V

Renacer,
en cada uno de los corazones presentes en la niebla.
Al amanecer, seremos maestros fuera del tiempo.
El mundo no puede olvidarnos.
¿y quién lo haría después de recorrer senderos tan parecidos a la vida?

VI

Pájaro de libertad,
nunca en desmemoria.
Las mujeres y niños que nacen ahora,
son fruto de tu universo.
Los creaste en otra vida cuando yacías soñando en la niebla.
Eres el centro de toda flor tenebrosa que en este pedazo de tierra crecerá.
Eres árbol que transforma la vida,
al mirar a lo lejos
 como explotan las montañas,
esparciendo nacimientos
como cáscaras de otros hombres
que nacerán después de ti.

VII

¿Dónde van las mariposas muertas,
se transforman en los corazones de las piedras,
en movimientos olvidados por no ser con los ríos?
Cuanta literatura muerta, cuanta poesía aun sin descubrir.
El porvenir más angosto se evoca al mirar el sol.
Las palabras son pequeñas notas en el cantar de las aves.
Destruyen las metáforas baratas,
los discursos agotados,
intentos increíbles por traducir la vida
que no todos entienden igual,
pero que, al terminar, encuentran parecido.

VIII

¿Qué de fulminante hay en tus deseos,
que infortunios hay en tu felicidad?
¿Dónde están los vasos que otros rompieron,
la serenidad cuando buscas la mar?
La niebla desaparece,
ya no hay árboles por picotear ni pasiones por enterrar.
Tírate al riachuelo pájaro embrujado,
el amor ya no es una condición, es una necesidad.

IX

Un híbrido,
como toda naturaleza de colibrí.
Inmolándote 7 veces sobre nosotros.
San Perota,
rayos en tus lagos.
Cada árbol tiene un sonido distinto,
una orquesta geométrica de mariposas,
las lágrimas del kantu sobre tu rostro.
Pájaro de niebla sueltas embriones de trueno en el aire
y viajas en él hacía mi redención.





ITALO PASSANO LOZADA (Lima, 1987) 


Poeta, editor y diseñador. Participó en festivales de diversas ciudades del Perú y Latinoamérica: «Dentro de los Bosques Famélicos» (Pucallpa, 2016), «Enero en la Palabra» (Cusco,2015) y en el «III Festival Transfronterizo de Poesía Panza de Oro» (Cochabamba 2016). Organizó el festival «Enero en la palabra XXII» en Cusco el año 2018. Ha publicado los poemarios «Desovaciones» (Kunnih Munnah Editores, 2014) y «Envanecido» (Editorial Nuberrante, 2016). En la actualidad dirige el sello editorial y productora audiovisual «Kunah».

Pintura: «The awakenings» by Oskar Kokoschka», 1917, Serie: The dreaming boys. 

martes, 5 de mayo de 2020

SPLEEN


                                               

«Pero un cadáver es un resto 
de demasiados despertares»
                                                                                                                                                                    
 Cesare Pavese
  
a Gian Carlo Ríos Ramos

                                                                                                                               
El humo de tu corazón aún perfila un jardín
de flores deshojadas en mitad de la nada
—ese es tu goteo infinito!

Declinan los verbos en su afán de avivar
las cruciales brasas de lo incierto,
la noche se pierde en ese barro espiral
que recoge, sollozante, las súplicas
desde aquella cuna: el sepulcro.

El sol, ese inmenso cirio,
vende cántaros en las puertas,
la frente de la luz lidera el cortejo
hacia el barco de pico dorado,
donde la luna desmaya los cuerpos
en su mortaja de avejentado sur.

Un maremágnum de huesos
ondula algo que ya se nos ha ido
por los resquicios de las manos,
algo que ha logrado escapar
de la muralla sensorial.

Hoy las lágrimas son la lengua natal
de lo interrumpido, una elipsis mojada
que acompaña las lanzas inflamadas
hacia los coágulos que te enmascaran.

La cortesía de la lluvia nos maldice,
nos trae la sombra del único árbol 
y también pinceladas, 
luz terrígena.

El humo de tu corazón aún perfila un jardín
de flores deshojadas en mitad de la nada
—ese es tu goteo infinito!


Pintura: «Self - portrait» de Francis Bacon (1969).

lunes, 4 de mayo de 2020

CHARLY LIRA: «FINVENTARIO»




 Pozo de las 8:09:
Te toco y eres destrucción



Fuck! a las catedrales
Porque son como madres cualquieras

Lienzos sentados en mitad de un charco
Yedras muertas en lugar de la espada

Ojerazca!

Cama de campana
Buche de maldición

Rechazas los ojos
Y ellos te piden
Que vuelvas a cerrarlos

Tormentojos
Úntenme de madrigueras!

Rosa de ron
Carretera al silencio

Rosa de bulla
Silencio puesto a macerar




Arquitecto luminoso
Dicta donde te dejo
Por las nubes
     

Buscamos
Que nos busquen!

En el gusto congelado del sonido
En el último vaso de los glaciares

Futurista salamandra neural
Apuñala esta osamenta transitoria

Holgadas mareas empuñan tu aliento
Rapaz reencuentro
El del espejo y el mar

Penetramos el tiempo
       Nos buscan!

  

Él  vive ron


Cómo terminé así
Sin ser tallado

Pluma en el zapato
Mariposa denaria

Gárgola Mecánica Espiritual
Por qué lloras si no tienes ojos?
Qué vas a amamantar si no tienes senos?

El ladrón ha sirenado quemaduras en la boca
El pueblo: Una vieja carretera al silencio

                         Cardiólago!

           Tu costilla rompió el tiempo

Si nada puede conmigo
Puedes meterte a mis manos


«FINVENTARIO» DE CHARLY LIRA, FUE PUBLICADO EN OCTUBRE DEL 2017 EN LA CIUDAD DE PUNO POR ENCARGO DE LA EDITORIAL «RUPESTRE». EL TIRAJE FUE DE 1500 EJEMPLARES.

SI DESEAS OBTENER LA PLAQUETTE ENTERA, AQUÍ TIENES EL LINK DE DESCARGA:


Pintura: «Retrato de Charly Lira» de Paco Goyzueta Linares, pintor arequipeño con raíces puneñas. Es el único retrato del poeta que se conoce hasta la fecha.

domingo, 3 de mayo de 2020

MARIANNA ESPEZÚA: «La edad de las grietas»




LA EDAD DE LAS GRIETAS

De nuevo es viernes y ya no espero nada
solo la certeza de saber que diciembre voló
y va otro año más en que no he muerto intentando cruzar la calle
recordando que un día tuve 20 y miraba esta ciudad
infinita desde tu azotea
jugando con los perros que nunca pude tener.
Que acabe otro año y yo seguiré envejeciendo,
como cuando cumplí 23 y después,
de pronto
tenía 30 y seis tatuajes en el cuerpo.
Debo empezar a aclarar mis ideas, pero nada funciona,
escribo cada vez menos y mis padres viven lejos.
El gato duerme en mi cama y tú
sigues siendo una cicatriz en el brazo izquierdo,
llena de tinta.
Ya no quiero comprometer ningún juramento quebrado
ni ninguna ciudad universitaria a las 18 hrs de lunes a jueves,
decirte que te extraño con rabia, culpa y ternura.
Que el tiempo solo hizo que deje de quejarme y que sobrelleve
este síndrome del miembro fantasma.
Porque creciste en mi cuerpo como un tercer brazo y ahora
no hay nada.
Mis labios ya no pueden cantar con una guitarra sin que me arda tu pelo negro
y me aplaste contra un muro,
sobre el que tirabas golpes porque te dejaba tras el tercer engaño.
______ sin ti me muero y aquí seguimos______
Pero en terapia aprendí que bloquearte es el primer paso.
Luego paciencia que todo acaba,
repetirme que la vida es mejor con tu completa ausencia… a veces funciona.
Enamorándome aprendí que puedo todo sola.
Porque estoy de pie ante tantas caídas,
sobreviviendo y sobrellevando mi compañía.
Cansada.
Enemiga de los estigmas,
comprometida con nuestra lucha,
que sigue siendo la misma
aunque cada uno desde su trinchera.
He escrito mis mejores poemas antes de los 25 años,
ahora con casi 40 estoy recuperando la infancia
perdida en el patio de mis abuelos.
Ellos murieron sin saber que a los 25 recién nacería la nieta numero 8
después de una guerra civil devastadora.
Y no te dije nada, pero soñaba con quemarlo todo,
pero me ganó el tiempo y
fuiste una enfermedad que me dejó muda desde los 19 años.
Tu voz no era voz sino una sensación caótica
que salvajemente penetra mi memoria cuando menos lo necesito.
Mi tristeza es otra forma de tenerte cerca
de donde salgo devorada y escupida.
Pasa de todo en mi vida,
pero de nada sirve el tiempo
Aún no lo entiendes
Disfrutar de caminar sola es también un acto de caridad.
Por ahí escuché que la felicidad no es didáctica y me hice linda hasta dolerme,
como un instrumento / una mala canción / una mala nota
Y yo aquí,
con el corazón colgando de una azotea
a la que no regresado a bailar un domingo.
Vengo a regar esta patria sin dueño, quiero dejar todo en orden y largarme.
Pero doy la vuelta y la mañana todo empieza de nuevo.
Pongo a Joan Báez como las primeras veces que hacíamos el amor y aún me sentía deseada.
Camino y hablo contra el viento,
hasta que el viento o la cerveza destrocen mi garganta
y tenga un pretexto para llorar de nuevo



NICTOFILIA


Inhalar es un acto de amor
Nunca he probado heroína
Pero empecé a usar delineador blanco
Para tener derecho
De preguntar a mi sangre por mi lucidez
Y ella no responde
La aflicción es una tarifa de entrada.

No debí parir antes de los 20 años
Porque todo empezó a hacer ruido

Soy un bosque talado
Que ama las palabras
Mis emociones, directrices
Por eso me arrastro por la autopista
Y
Quiero llorar mientras lo hago
arrastrándome con mayor agilidad
como descubrir el espacio entre vitalidad y depresión
La oscuridad borra mi memoria

¿La tuya también?




BALADA DE LA GATA MELANCÓLICA

I

Mi madre me dijo que vio a mi hermana muerta entrar en su vientre
5 horas antes de que nazca.
Nací feminista, puta y felina.
Para los 13 años empecé a ser feliz
hasta que aprendí a soñar.
Renuncié a los colores convencionales
para crear un nuevo tono
similar a un maullido pero con piernas para huir
temprano
antes del desayuno.

Mi madre me dijo
“al que tiene manos nada le falta”.
Y a mí me falta un pedazo
de algo
no alguien
de algo
que me ayude a manifestar la inconformidad de mi ser

Diría: Perdón por ser feminista y puta, mamá.
Pero nos están matando
dicen que la corona de espinas es una tiara de adelfas
dicen que estoy loca y sola
                                              y no,
                             solo soy una más en este aquelarre.

II

Así que hoy lo pensé mejor
y no quiero quedarme aquí.
Voy a convertirme en una mosca
o en un niño
o en un día de fin de semana.
o en cualquier cosa que odie el viento,
tanto como esta forma de querer
y de recordarme que no hay conciencia cuando se ama.

Creo que sentimentalmente
soy un desastre.
Tanto
que quisiera poner una letra en mi cabeza
y decirme poesía.
Pero prefiero ser la luz
que se lava la cara con frases ortogonales
y enfermas,
que saben a arena.
El amor es arena.
Debo admitir,
que aunque sentimentalmente soy un desastre
tengo la habilidad de crear jardines.
Soy capaz de re-crear Babilonia
y hacerla una nueva patria
donde podamos
cansarnos de ser nosotros
los inconclusos de siempre
y ser esta bala más a mi cabeza
que revienta cuando escucho
Marianna, es jodido amar.

Este poema no sabe que yo existo
creo que el mañana tampoco.
Si no es aquí, no me quiero encontrar.
Así que voy a convertirme en una mosca
o en un niño
o en un día de fin de semana.
En lo que fuera necesario
para no ser parte
de la falsa sonrisa urbana
Este poema no sabe que yo existo
solo existen mis ganas de partir.



PUESTA EN ESCENA

Se me olvida que entre las posibilidades
está la de morirme mañana
en este papel de quimera sin alimento
por nunca haber podido colgar mi alma
de un perchero
ni tener el valor de decirle a mi madre
que todo este tiempo
crió a la hija que murió a los 3 días de nacida.
Es tarde
La prisa no es buena consejera,
ni esperarte es una respuesta.
Mientras, solo escribo encima de mi última vida
la vida es un cuerpo más en nuestra cama,
donde tocar tu piel es construir un puente a la muerte
donde nos encuentren escribiendo una nueva historia
en la que se reconozca el derecho a la risa.
Donde la carretera a tu cuerpo sea la más corta
y no tenga esta urgente necesidad
de colgar de tus ojos para sentirme viva.
Donde la palabra amor sea un hecho y no teoría
una teoría mal planteada
sobre una hoja que sangra mañanas frías
en las que escribo tu nombre
1, 2 , 3 , 1000 veces
1000 veces olvido que mis manos solo tiemblan
cuando recuerdo que aún vivo
porque recordar me traza una vía
al vacío
la costumbre
tu ausencia
y esas cosas.
¡Dios mío! Estoy por cumplir 24 años y sigues sin existir
yo sigo como cadáver en un río.
Este no es otro poema violento
porque por ti he jugado con mi suerte.
Llevo siglos aquí afuera
siendo una tirana sin posibilidades:
la hija que este país no quiere reconocer.


EPÍLOGO: MARTÍN EN LA DESPEDIDA


«La amaba como amaba el amor 
como un verdadero desertor de la desgracia» 
Boris Vian


Me absorbo como una galaxia
Llorando sin llorar
Manejando a la deriva este coche viejo
Esperando que alguna de tus presentaciones aparezca

Tal vez la del niño hongófano
o el triste de la mano izquierda
vagabundeando
submarinos
con tu corazón que se escarba hacia afuera

Y quiero decirlo:
Quiero ser Ofelia sobre el río
                                           no te vayas
quédate
tú y tu completa incapacidad para estar solo

Pero solo estoy dormida,
en tiempos de emboscadas
taquicardeandome hasta perder el filtro
de la razón y los años

Y quiero preguntarte si quieres jugar conmigo
tú me dices ¿a dónde viajan los muertos?
Te dije que a los volcanes más cerca
entonces pensé
¿Cómo no amar tus trastornos, Martín?

Temo que he marcado estos poemas en braille
Porque cada quien se complica la vida a su gusto
Y me sentía acompañada
aquí,
útero alquilado
Vivir feliz con una detonación cualquiera.
Aunque hay miedo
Porque los gritos en este manicomio son contagiosos
Porque siento un riocord en el pecho
va a estallar
y con suerte dejarme en coma

Mírame, soy una zorra vieja
desollada
compartí maquillaje con tu cicatriz
con este nivel de melancolía, impresentable.
Eso.
Y creo que te dejé la casa sucia.



MARIANNA ESPEZÚA (Puno, 1993)

Estudiante de arquitectura, feminista y poeta puneña. Parió a su primogénito en julio del 2013, un niño con pretensión de dioscuro llamado Pólux (Editorial Korekhenke) y una plaquette denominada Ella distópica. Antologada en “10 poetas de un solo caño”, en la antología de poesía femenina “Mis palabras exigen silencio” y en “Buganvilla” y “Tea Party V”, “Un otoño azul”. Participó en revistas como Libertalia, Sur y Letrasértica. Ganó el XI y XIII Juegos Florales de la UNJBG con el 1er y 2do puesto en el concurso de poesía. Y el 1er puesto en el I FESTILEA – UNJBG”.



viernes, 1 de mayo de 2020

Eduardo Galeano: «EL DERECHO AL DELIRIO»


      Ya está naciendo el nuevo milenio. No da para tomarse el asunto demasiado en serio: al fin y al cabo, el año 2001 de los cristianos es el año 1379 de los musulmanes, el 5114 de los mayas y el 5762 de los judíos. El nuevo milenio nace un primero de enero por obra y gracia de un capricho de los senadores del imperio romano, que un buen día decidieron romper con la tradición que mandaba celebrar el año nuevo en el comienzo de la primavera. Y la cuenta de los años de la era cristiana proviene de otro capricho: un buen día, el papa de Roma decidió poner fecha al nacimiento de Jesús, aunque nadie sabe cuándo nació.

El tiempo se burla de los límites que le inventamos para creernos el cuento de que él nos obedece; pero el mundo entero celebra y teme esa frontera.

Una invitación al vuelo

Milenio va, milenio viene, la ocasión es propicia para que los de inflamada verba peroren sobre el destino de la humanidad, y para que los voceros de la ira de Dios anuncien el fin del mundo y la reventazón general, mientras el tiempo continúa, calladito la boca, su caminata a lo largo de la eternidad y del misterio.
La verdad sea dicha, no hay quien resista: en una fecha así, por arbitraria que sea, cualquiera siente la tentación de preguntarse cómo será el tiempo que será. Y vaya uno a saber cómo será. Tenemos una única certeza: en el siglo veintiuno, si todavía estamos aquí, todos nosotros, seremos gente del siglo pasado y, peor todavía, seremos gente del pasado milenio.
Aunque no podemos adivinar el tiempo que será, sí que tenemos, al menos, el derecho de imaginar el que queremos que sea. En 1948 y en 1976, las Naciones Unidas proclamaron extensas listas de derechos humanos; pero la inmensa mayoría de la humanidad no tiene más que el derecho de vero, oír y callar. ¿Qué tal si empezamos a ejercer el jamás proclamado derecho de soñar? ¿Qué tal si deliramos, por un ratito? Vamos a clavar los ojos más allá de la infamia, para adivinar otro mundo posible:
El aire estará limpio de todo veneno que no venga de los miedos humanos y de las humanas pasiones;
en las calles, los automóviles serán aplastados por los perros;
la gente no será manejada por el automóvil, ni será programada por la computadora, ni será comprada por el supermercado, ni será mirada por el televisor;
el televisor dejará de ser el miembro más importante de la familia, y será tratado como la plancha o el lavarropas;
la gente trabajará para vivir, en lugar de vivir para trabajar;
se incorporará a los códigos penales el delito de estupidez, que cometen quienes viven por tener o por ganar, en vez de vivir por vivir nomás, como canta el pájaro sin saber que canta y como juega el niño sin saber que juega;
en ningún país irán presos los muchachos que se nieguen a cumplir el servicio militar, sino los que quieran cumplirlo;
los economistas no llamarán nivel de vida al nivel de consumismo, ni llamarán calidad de vida a la cantidad de cosas;
los cocineros no creerán que a las langostas les encanta que las hiervan vivas;
los historiadores no creerán que a los países les encanta ser invadidos;
los políticos no creerán que a los pobres les encanta comer promesas;
la solemnidad se dejará de creer que es una virtud, y nadie tomará en serio a nadie que no sea capaz de tomarse el pelo;
la muerte y el dinero perderán sus mágicos poderes, y ni por defunción ni por fortuna se convertirá el canalla en virtuoso caballero;
nadie será considerado héroe ni tonto por hacer lo que cree justo en lugar de hacer lo que más lugar de lo que más le conviene;
el mundo ya no estará en guerra contra los pobres, sino contra la pobreza, y la industria militar no tendrá más remedio que declararse en quiebra;
la comida no será una mercancía, ni la comunicación un negocio, porque la comida y la comunicación son derechos humanos;
nadie morirá de hambre, porque nadie morirá de indigestión;
los niños de la calle no serán tratados como si fueran basura, porque no habrá niños de la calle;
los niños ricos no serán tratados como si fueran dinero, porque no habrá niños ricos;
la educación no será privilegio de quienes puedan pagarla;
la policía no será la maldición de quienes no puedan comprarla;
la justicia y la libertad, hermanas siamesas condenadas a vivir separadas, volverán a juntarse, bien pegaditas, espalda contra espalda;
una mujer, negra, será presidenta de Brasil y otra mujer, negra, será la presidenta de los Estados Unidos de América, una mujer india gobernará Guatemala y otra, Perú;
en Argentina, las locas de Plaza de Mayo serán ejemplo de salud mental, porque ellas se negaron a olvidar en los tiempos de la amnesia obligatoria;
la Santa madre Iglesia corregirá las erratas de las tablas de Moisés, y el sexto mandamiento ordenará festejar el cuerpo;
la Iglesia también dictará otro mandamiento, que se le había olvidado a Dios: «Amarás a la naturaleza, de la que formas parte»;
serán reforestados los desiertos del mundo y los desiertos del alma;
los desesperados serán esperados y los perdidos serán encontrados, porque ellos son los que se desesperaron de tanto esperar y os que se perdieron de tanto buscar;
seremos compatriotas y contemporáneos de todos los que tengan voluntad de justicia y voluntad de belleza, hayan nacido donde hayan nacido y hayan vivido cuando hayan vivido, sin que importen ni un poquito las fronteras del mapa o del tiempo;
la perfección seguirá siendo el aburrido privilegio de los dioses; pero en este mundo chambón y jodido, cada noche será vivida como si fuera la última y cada día como si fuera el primero.

La parentela

            Somos familia de lo que brota, crece, madura, se cansa, muere y renace.
            Cada niño tiene muchos padres, tíos, hermanos, abuelos. Abuelos son los muertos y los cerros. Hijos de la tierra y del sol, regados por las lluvias hembras y las lluvias machos, somos todos parientes de las semillas, de los maíces, de los ríos y de los zorros que aúllan anunciando cómo viene el año. Las piedras son parientes de las culebras y de las lagartijas. El maíz y el frijol, hermanos entre sí, crecen juntos sin pegarse. Las papas son hijas y madres de quien las planta, porque quien crea es creado.
            Todo es sagrado, y nosotros también. A veces nosotros somos dioses y los dioses son, a veces, personitas nomás.
            Así dicen, así saben los indígenas de los Andes.


Eduardo Galeano, «Patas arriba» (Siglo XXI Editores, 1998). Impreso en México.





jueves, 12 de marzo de 2020

«DESLUZ»



«Nadie se ilumina fantaseando figuras de luz,
sino haciendo consciente su oscuridad»

Carl Jung

«El silencio es el original, las palabras son la copia»

Joan Brossa

«Solo como fenómeno estético se justifican
eternamente la existencia y el mundo»

Friedrich Nietzsche




HIJO DE LAS SOMBRAS


Soy hijo de las sombras,
y mi silencio 
es un profundo
resplandor sin fuga

                para hacer bailar el mundo

persiguiendo la hermosura
de las noches primitivas.

Nieto 
de las sombras
este grito
             preciso
abismo iluminado

                para hacer bailar el mundo

persiguiendo la hermosura
de las lunas primitivas.

 





«Desluz» es un conjunto de poemas fechados en la primavera del año 2006 en el barrio de Chamberí - Madrid. Forman parte de una obra de poesía general llamada «Aromas Oscuros» y que recoge toda mi peripecia vital a través de escritos desde el 2006 al 2012.



Foto: «Leo on drugs», by Edgar Pacompia.